Chapelco: bosque patagónico y esquí con escala humana
Chapelco está en San Martín de los Andes, sobre el lago Lácar y bajo la influencia del Lanín. Bosque nativo, escala contenida y una Patagonia que todavía respira a ritmo propio.
Archivo editorial
Chapelco está en San Martín de los Andes, sobre el lago Lácar y bajo la influencia del Lanín. Bosque nativo, escala contenida y una Patagonia que todavía respira a ritmo propio.
Engelberg tiene un glaciar, un monasterio benedictino del siglo XII y una de las conexiones de alta montaña más directas de Suiza central. No es el destino más conocido de los Alpes suizos, pero tiene argumentos que muchos destinos más famosos no pueden igualar.
Nevados de Chillán combina volcán activo, termas y nieve generosa en el sur de Chile. Una estación andina donde el terreno serio convive con una atmósfera todavía poco domesticada.
Serre Chevalier une Briançon, pueblos históricos y bosques de alerces en uno de los grandes dominios de los Alpes del sur: 250 kilómetros de esquí sin el ruido de las marcas más obvias.
Cerro Castor está en Ushuaia, Tierra del Fuego, a 54 grados de latitud sur. La estación más austral del mundo convierte la geografía extrema en parte esencial del viaje.
Corralco está sobre el volcán Lonquimay, en la Araucanía chilena. Araucarias, nieve del sur y una escala contenida para esquiar en un entorno que no se parece a ningún otro.
Palisades Tahoe llevó los Juegos Olímpicos de Invierno de 1960 a California y sigue siendo la referencia del esquí serio junto al lago Tahoe: 6.000 acres, KT-22 y una cultura freeride muy propia.
Taos Ski Valley está en Nuevo México, y esa diferencia lo explica casi todo: terreno técnico, cultura del suroeste y una montaña que no debe nada a Colorado ni a Utah.
Crested Butte tiene uno de los terrenos extremos más reputados de Colorado y un pueblo victoriano de minería que lleva décadas resistiendo la transformación en resort de lujo.
Alyeska está en Girdwood, a 40 millas de Anchorage, donde las montañas del Chugach caen hacia el mar. Nieve del Pacífico, luz baja y una sensación de frontera difícil de repetir.